No quiero ser la razón de tu existencia, quiero ser la razón
por la que tu existencia es hermosa.
Por Cesar Camarena, para Gabriela.
No deseo poseerte, ni pretendo
ser tu dueño. Yo solo quiero amarte y pasar la vida contigo. Tú y solo tú me
haces feliz. Cada minuto que paso separado de ti es un minuto que te extraño y
sin embargo es necesario estar separados, de la misma manera que uno debe
alejarse un poco para apreciar en toda su magnitud una obra de arte.
Siempre te amare, de eso no
tengo duda y es que el tiempo podrá pasar y las personas podrán cambiar pero mi
fascinación por tu sonrisa no, por esa forma de reír y esa voz grave y
encantadora de hecho esa es la palabra que buscaba me encantas y no de la
manera como te puede encantar un caramelo sino como un hechicero encanta a su víctima,
déjame ser tu víctima. Víctima de tus besos y tus caricias; prisionero de tu
cariño y tu amor.
¿Podría vivir sin ti? Si
claro, pero que existencia tan miserable seria esa. Privado de tu aroma y tu
belleza nunca volvería a sonreír de la misma manera, existir y respirar no se
comparan con existir a tu lado y respirar el aroma de tu piel.
¡TE AMO!
Sin miedo te entregaría todo
lo que tengo ya de todo lo que tengo lo único valioso eres tú. Toda la vida del
sol no me alcanzaría para admirar tu mirada y es que en tus ojos puedo entender
el universo. Me llena de paz saber que cuando mi cabello se haya teñido de
blanco y las hojas del calendario hayan caído tú estarás a mi lado para hacer
mi existencia Feliz.
Si algún día el destino nos ha
de separar sabrás que este corazón pobre pero generoso nunca te olvidara.
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